.Personas:
Iván Cinmientes, 30 años — Chico
Gilberto Caro, 16 años — Chica
Rosafina López, 15 años — Vago
Clemente Cinmientes, padre de Iván — Policía
Bianca Peña, madre de Iván — Oficinista
Niño vendedor
***
Acto II
Escena IV
.
GILBERTO sale al pasillo mientras ROSAFINA cierra su puerta.
.
GILBERTO: Hoy que tanta voluntad
rendido he de la beldad
mayor que he visto en mi vida
no le creo a la verdad
de perder yo la partida…
¿Cómo Iván me convenció
para ofrecerle a quien yo
tanto quería para mí
y el sueño así me quitó
que el vernos juntos creí?
Mas, ¿será justa mi queja?
Que quería por pareja
a Rosafina ignoraba
Iván, y aquesto le deja
libre de cualquiera traba
que yo quisiera ponelle;
además, mi amigo es: selle
sincero es el mi deber.
Mejor es que no atropelle
mi deseo su querer.
Sí… Iván y Rosafina,
sí… Rosafina e Iván
la perfecta mezcla harán
si en su fruto se convina
la belleza y lo galán
de ser un gamer innato
que todo internet conquiste
no solo con un mal chiste,
mas con un fino retrato
que al común virtual despiste.
Sí, aquesos dos tortolitos
un pequeño Rosafiván
algún día parirán
que me vea con ojitos
que el cúanto me dirán
quieren a su tío Gil,
quien una vez por semana
irá a mirar cuán lozana
la familia es que servil
irse dejó de su gana…
Mas ¿por qué lo he de admitir?
¿Es tanta la potestad
de Iván la vieja amistad
que me obliga a reprimir
la propia felicidad?
¡No, por cierto! Y aquí baste
toda mi humildad maldita:
mañana iré yo a la cita
aunque mi amistad dé al traste
y me afiance nueva cuita.
.
Escena V
.
El escenario cambiará a un parque, donde IVÁN camina solo.
.
IVÁN: La consola ausente y sofá he dejado
de cuanto bien, cuitado, a mí me hacía;
y yéndome absteniendo cada día,
puntos, niveles, bonus he pasado.
Ya de jugar estoy desconfïado,
remedios no hallaré en la fantasía,
pues solo puedo esperar aquel día
que acabaré una vida sin cuidado.
De cualquier bug pudiera socorrerme
con verte, Rosafina, o esperallo,
si esperarme pudiera sin deseo;
mas de no verte ya para valerme,
si no es mi Gil, ningún remedio hallo,
y si él lo es, ¿adó está que no le veo?
Cuando pensé que el de morir motivo
tendría fin, comenzó mi tormento,
y de quien pensé tener mi contento
nada aún desesperado recibo.
De donde envié a Gil con claro objetivo
nada he yo, sino el turbio pensamiento
de que el bien que pensé gozar de asiento
huyera más que Sónic fugitivo.
Cuitado yo sin Rosafina mía,
que de mi fuego se congela y yace
y de mi hielo se consume y arde.
Yo he de morir sin que se acerque el día
en que con ella tenga desenlace,
y si llegare, será poco y tarde.
En aqueste agravio de amor penoso
plañiendo estoy con tan atroz suspiro
que dudar se puede si aún respiro
y mi fin no llegó ya sospechoso.
Ya veo que el vivir es engañoso
cuando de amor por Rosafina espiro,
pero pare mi queja, ¿qué me admiro?
¿Quién en amor ha sido más dichoso?
.
ROSAFINA entra y se queda parada, como aguardando.
GILBERTO entrará poco después, buscándola a ella.
.
Y pare bien aquesta, pues ¿qué veo?
¿No es esa Rosafina allí parada?
¿No es ese Gilberto quien se le acerca?
Quizá mi amigo apenas el empleo
a declararle va porque ganada
la tenga; discreto, veré de cerca.
.
IVÁN se esconde tras un árbol que encuentra y espía a ROSAFINA y GILBERTO, el cual la ve por fin y se le allega con euforia.
.
GILBERTO: Antes que con justísima razón
declares que tú nunca has de ser mía,
deja, amiga, por este solo día,
que hable en nombre de mi última ilusión.
Sabe que no sin mal del corazón
ayer dije que Iván te requería,
cuando quien ya de amor por ti sufría
era yo, aún sin la resolución
de revelar que soy quien adolece,
con frente gacha y con marchito gesto,
por ti desde hace años, desde los trece;
y no sé más si te amo o te detesto,
pues mucho ha que mi mente se enloquece
solo en pensar cómo declararte esto:
Tenerte o dejarte, todo es amarte,
porque quien tiene amor nunca le deja
y si lo deja amor, de amor se queja,
de modo que en amar todo es su parte;
y así embebecido en su amoroso arte,
el amado ama, besa y se apareja;
el cuitado sueña, llora y corteja,
mas ninguno enamorado es aparte.
Tuya, Rosafina, es la decisión
de verme yo amante feliz o infame,
y si no escogieses ninguna opción,
ya veré cómo mi juicio programe
para que en mi engañado corazón
la mitad te aborrezca y la otra te ame.
.
ROSAFINA: Deja ya, amigo, tanta fantasía,
que sé que lo de Iván es un tu invento
para decirme lo que yo igual siento
y el decoro decirte me impedía;
y pues has confesado tu agonía,
dejar de encubrir puedo el sufrimiento
que solo agora tórnase en contento
al saber que será lo que no sería,
que aunque en mundo de hombres del ser hermosa
el trabajo mostrar es excusado,
sabe que desque te vi pudorosa
todo chico galán he rechazado
que sin saber nombre o de mí una cosa
declarome que a nadie más ha amado.
Y aunque parezca que lo mismo aquí
hago contigo (por mi error de ayer),
nada más mentido podría haber,
puesto que apenas te mudaste y fui
prendada cuando en la entrada te vi;
desde entonces me empeñé en conocer
cuanto de mi crush fuese menester
para que algún día me diese un sí.
No solo en tus desvelos has vagado,
tu furor, pues, tu desvarío acalma;
y a cambio de la vida que me has dado
con ella aquesta otra mi vida empalma,
que no es más secreto que has en estado
perdida, Gil, de enamorada mi alma.
.
GILBERTO: Tanto nadie se había preocupado
nunca, durante el tiempo que he vivido,
por así amarme como yo he querido,
por así querer como yo he amado.
.
ROSAFINA: Contigo mi palabra he empleado,
y sin saber cómo me he atrevido
espero no ver mi tiempo perdido
cuando es tu solo oficio mi cuidado.
.
GILBERTO: Pues veo que mueres del mal que muero,
gocemos lo mismo que nos agobia,
y sea en uno el otro prisionero.
.
ROSAFINA: Sea, mas para que no resulte obvia
declaración alguna, compañero,
aquí te prometo de ser tu novia.
.
ROSAFINA y GILBERTO se besan y salen tomados de la mano.
.
Escena VI
.
IVÁN, atónito, sale de su escondite.
.
IVÁN: ¡Ay mísero de mí, ay triste!
¿Así la amistad me trata?
¿Así el amor me remata?
¿La vida en triación consiste
que de confianza se viste?
¿Cómo así en un parpadeo
tan diferente me veo
que mi hermano es mi enemigo,
a quien loaba maldigo
y de libre me sé reo?
Pues agora ya compruebo
que es libre estar caütivo
cuando afuera preso vivo
y adentro libre me muevo,
porque allá todo me llevo
y aquí ya hasta he perdido,
por comprender lo torcido
de que el cautivo morir
me da por libre vivir,
todo mi seso y sentido.
Cautivo hállome hoy de amor,
y doblemente cuitado:
por mujer he descuidado
de quien ya había el favor;
no he sido un buen jugador
ni al jugar por Rosafina,
pero aqueso ya termina:
si cautivo es menester
serlo para ya no ser,
presto vuélvome a mi esquina,
donde todo y nada vía,
do la vida era sincera,
porque el vivir allí me era
verdadera fantasía.
¿Qué más da si en la sombría
imagen del mundo vivo?
¿No el mismo hado secutivo
sufren todos los humanos
que al mundo son ciudadanos
en el veintiún siglo activo?
¿Qué dirá quien redes tiene
y a su smartphone más venera?
¿Qué quien la tele no supera
y nada más le entretiene?
¿Qué quien su internet perenne
y nuevo dios ya sentencia?
¿Qué, en fin, todo el que evidencia
en ceros y unos su vida
e ignora que es fementida
dos veces su existencïa?
Dichoso el que sin el ruido
negocioso y mundanal
viene a este otro virtual
do los muchos han venido
gamers que en el mundo han sido,
sin conocer más verdad
que la que en virtualidad
pueda ganar encerrado,
que aunque muera en tal estado,
más vivirá en libertad.
¿Quieres viajar por el mundo,
ir al yermo más baldío,
ser capitán de un navío,
ver el espacio profundo?
¿Quieres ser un vagabundo?
El Uncharted allí está,
Assassins no faltará
en su oscura y cuarta entrega,
y en el Mass Effect Omega
el cosmos tuyo será.
¿Quieres riquezas tener
tantas que apenas te quepan
y las gentes no lo sepan?
Cualquier juego puede ser,
mas si igual buscas poder,
Grand Theft Auto es para ti,
y Age of Empires frenesí
te dará al ser el rey
que impone su única ley
(si los cheats sabes de allí).
¿Quieres cualquier profesión:
músico, doctor, obrero,
piloto, oficial, guerrero?,
¿o ser, quizá, a la sazón,
un superhombre de acción?
Gitar Hero, Minecraft, Farcry,
Star Fox, SWAT, Devil May Cry,
Ultimate Alliance, Batman
Arkham City, Spider-man;
todo en videojuego hay.
¿Quieres amar?, ¿ser amado?
Tampoco es impedimento
a la de entretenimiento
industria, que un amañado
puede hacerte enamorado
con un bishōjo jugar,
o baste con recordar
tanta waifu de los juegos,
que menos se hacen de ruegos
para bien dejarse amar. (Guiña el ojo.)
Bien preso me veo agora
solo en adentro no estando
por vanamente ir amando
lo que afuera así me ignora.
Libre es morir a deshora,
preso es vivir hoy por hoy;
ya más crédito no doy
ni le creo a esta falla, (Extiende los brazos.)
que es mi vida mi pantalla
y en pantalla todo soy.
Telón
Continúa…
***
Leer: Iván Cinmientes, Primera parte Iván Cinmientes, Segunda Parte
Iván Cinmientes, Tercera Parte Ivan Cinmientes, Cuarta Parte
Iván Cinmientes, Quinta Parte
Imagen
Sin título >> Ilustración >> Rafael González Alva
Rafael González Alva (Ciudad de México, 1993) es doctorante en Letras, Maestro en Letras Mexicanas y Licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM, asimismo, Licenciado en Diseño por la UAM. Dedicó sus tesis de licenciatura y maestría al rescate y estudio de Francisco Ruiz de León. En 2019 fue becario del PAPIME “Leliteane: Lengua, literatura y teatro en la Nueva España”. En 2020 cursó el XVI Diplomado en Creación Literaria en el Centro Xavier Villaurrutia del INBAL. Desde 2021 forma parte del proyecto CONAHCyT Ciencia de Frontera, sobre el teatro viarreinal de los siglos XVI a XIX. En 2022 comenzó su trayectoria docente en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz y en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Ha publicado textos académicos y de creación literaria en revistas como Literatura mexicana, Destiempos y Sombra del Aire, y, asimismo, el libro de cuentos [Mal]viajes en el tiempo (México, 2022).

