ELLOS, LOS JÓVENES [O] IVÁN CINMIENTES – PARTE 5

Comedia trágica y tragedia cómica en tres actos, dos entremeses y un sainete

por Rafael González Alva

.Personas:

Iván Cinmientes, 30 años — Chico

Gilberto Caro, 16 años — Chica

Rosafina López, 15 años — Vago

Clemente Cinmientes, padre de Iván — Policía

Bianca Peña, madre de Iván — Oficinista

Niño vendedor

***

Acto II

Escena IV

.

GILBERTO sale al pasillo mientras ROSAFINA cierra su puerta.

. 

GILBERTO:   Hoy que tanta voluntad

rendido he de la beldad

mayor que he visto en mi vida

no le creo a la verdad

de perder yo la partida…

¿Cómo Iván me convenció

para ofrecerle a quien yo

tanto quería para mí

y el sueño así me quitó

que el vernos juntos creí?

Mas, ¿será justa mi queja?

Que quería por pareja

a Rosafina ignoraba

Iván, y aquesto le deja

libre de cualquiera traba

que yo quisiera ponelle;

además, mi amigo es: selle

sincero es el mi deber.

Mejor es que no atropelle

mi deseo su querer.

Sí… Iván y Rosafina,

sí… Rosafina e Iván

la perfecta mezcla harán

si en su fruto se convina

la belleza y lo galán

de ser un gamer innato

que todo internet conquiste

no solo con un mal chiste,

mas con un fino retrato

que al común virtual despiste.

Sí, aquesos dos tortolitos

un pequeño Rosafiván

algún día parirán

que me vea con ojitos

que el cúanto me dirán

quieren a su tío Gil,

quien una vez por semana

irá a mirar cuán lozana

la familia es que servil

irse dejó de su gana…

Mas ¿por qué lo he de admitir?

¿Es tanta la potestad

de Iván la vieja amistad

que me obliga a reprimir

la propia felicidad?

¡No, por cierto! Y aquí baste

toda mi humildad maldita:

mañana iré yo a la cita

aunque mi amistad dé al traste

y me afiance nueva cuita.

.

Escena V

.

El escenario cambiará a un parque, donde IVÁN camina solo.

 .

IVÁN:       La consola ausente y sofá he dejado

de cuanto bien, cuitado, a mí me hacía;

y yéndome absteniendo cada día,

puntos, niveles, bonus he pasado.

Ya de jugar estoy desconfïado,

remedios no hallaré en la fantasía,

pues solo puedo esperar aquel día

que acabaré una vida sin cuidado.

De cualquier bug pudiera socorrerme

con verte, Rosafina, o esperallo,

si esperarme pudiera sin deseo;

mas de no verte ya para valerme,

si no es mi Gil, ningún remedio hallo,

y si él lo es, ¿adó está que no le veo?

Cuando pensé que el de morir motivo

tendría fin, comenzó mi tormento,

y de quien pensé tener mi contento

nada aún desesperado recibo.

De donde envié a Gil con claro objetivo

nada he yo, sino el turbio pensamiento

de que el bien que pensé gozar de asiento

huyera más que Sónic fugitivo.

Cuitado yo sin Rosafina mía,

que de mi fuego se congela y yace

y de mi hielo se consume y arde.

Yo he de morir sin que se acerque el día

en que con ella tenga desenlace,

y si llegare, será poco y tarde.

En aqueste agravio de amor penoso

plañiendo estoy con tan atroz suspiro

que dudar se puede si aún respiro

y mi fin no llegó ya sospechoso.

Ya veo que el vivir es engañoso

cuando de amor por Rosafina espiro,

pero pare mi queja, ¿qué me admiro?

¿Quién en amor ha sido más dichoso?

.

ROSAFINA entra y se queda parada, como aguardando.

GILBERTO entrará poco después, buscándola a ella.

.

Y pare bien aquesta, pues ¿qué veo?

¿No es esa Rosafina allí parada?

¿No es ese Gilberto quien se le acerca?

Quizá mi amigo apenas el empleo

a declararle va porque ganada

la tenga; discreto, veré de cerca.

.

IVÁN se esconde tras un árbol que encuentra y espía a ROSAFINA y GILBERTO, el cual la ve por fin y se le allega con euforia.

.

GILBERTO:   Antes que con justísima razón

declares que tú nunca has de ser mía,

deja, amiga, por este solo día,

que hable en nombre de mi última ilusión.

Sabe que no sin mal del corazón

ayer dije que Iván te requería,

cuando quien ya de amor por ti sufría

era yo, aún sin la resolución

de revelar que soy quien adolece,

con frente gacha y con marchito gesto,

por ti desde hace años, desde los trece;

y no sé más si te amo o te detesto,

pues mucho ha que mi mente se enloquece

solo en pensar cómo declararte esto:

Tenerte o dejarte, todo es amarte,

porque quien tiene amor nunca le deja

y si lo deja amor, de amor se queja,

de modo que en amar todo es su parte;

y así embebecido en su amoroso arte,

el amado ama, besa y se apareja;

el cuitado sueña, llora y corteja,

mas ninguno enamorado es aparte.

Tuya, Rosafina, es la decisión

de verme yo amante feliz o infame,

y si no escogieses ninguna opción,

ya veré cómo mi juicio programe

para que en mi engañado corazón

la mitad te aborrezca y la otra te ame.

.

ROSAFINA:   Deja ya, amigo, tanta fantasía,

que sé que lo de Iván es un tu invento

para decirme lo que yo igual siento

y el decoro decirte me impedía;

y pues has confesado tu agonía,

dejar de encubrir puedo el sufrimiento

que solo agora tórnase en contento

al saber que será lo que no sería,

que aunque en mundo de hombres del ser hermosa

el trabajo mostrar es excusado,

sabe que desque te vi pudorosa

todo chico galán he rechazado

que sin saber nombre o de mí una cosa

declarome que a nadie más ha amado.

Y aunque parezca que lo mismo aquí

hago contigo (por mi error de ayer),

nada más mentido podría haber,

puesto que apenas te mudaste y fui

prendada cuando en la entrada te vi;

desde entonces me empeñé en conocer

cuanto de mi crush fuese menester

para que algún día me diese un sí.

No solo en tus desvelos has vagado,

tu furor, pues, tu desvarío acalma;

y a cambio de la vida que me has dado

con ella aquesta otra mi vida empalma,

que no es más secreto que has en estado

perdida, Gil, de enamorada mi alma.

.

GILBERTO:   Tanto nadie se había preocupado

nunca, durante el tiempo que he vivido,

por así amarme como yo he querido,

por así querer como yo he amado.

.

ROSAFINA:       Contigo mi palabra he empleado,

y sin saber cómo me he atrevido

espero no ver mi tiempo perdido

cuando es tu solo oficio mi cuidado.

.

GILBERTO:       Pues veo que mueres del mal que muero,

gocemos lo mismo que nos agobia,

y sea en uno el otro prisionero.

.

ROSAFINA:       Sea, mas para que no resulte obvia

declaración alguna, compañero,

aquí te prometo de ser tu novia.

.

ROSAFINA y GILBERTO se besan y salen tomados de la mano.

.

Escena VI

.

IVÁN, atónito, sale de su escondite.

.

IVÁN:      ¡Ay mísero de mí, ay triste!

¿Así la amistad me trata?

¿Así el amor me remata?

¿La vida en triación consiste

que de confianza se viste?

¿Cómo así en un parpadeo

tan diferente me veo

que mi hermano es mi enemigo,

a quien loaba maldigo

y de libre me sé reo?

Pues agora ya compruebo

que es libre estar caütivo

cuando afuera preso vivo

y adentro libre me muevo,

porque allá todo me llevo

y aquí ya hasta he perdido,

por comprender lo torcido

de que el cautivo morir

me da por libre vivir,

todo mi seso y sentido.

Cautivo hállome hoy de amor,

y doblemente cuitado:

por mujer he descuidado

de quien ya había el favor;

no he sido un buen jugador

ni al jugar por Rosafina,

pero aqueso ya termina:

si cautivo es menester

serlo para ya no ser,

presto vuélvome a mi esquina,

donde todo y nada vía,

do la vida era sincera,

porque el vivir allí me era

verdadera fantasía.

¿Qué más da si en la sombría

imagen del mundo vivo?

¿No el mismo hado secutivo

sufren todos los humanos

que al mundo son ciudadanos

en el veintiún siglo activo?

¿Qué dirá quien redes tiene

y a su smartphone más venera?

¿Qué quien la tele no supera

y nada más le entretiene?

¿Qué quien su internet perenne

y nuevo dios ya sentencia?

¿Qué, en fin, todo el que evidencia

en ceros y unos su vida

e ignora que es fementida

dos veces su existencïa?

Dichoso el que sin el ruido

negocioso y mundanal

viene a este otro virtual

do los muchos han venido

 gamers que en el mundo han sido,

sin conocer más verdad

que la que en virtualidad

pueda ganar encerrado,

que aunque muera en tal estado,

más vivirá en libertad.

¿Quieres viajar por el mundo,

ir al yermo más baldío,

ser capitán de un navío,

ver el espacio profundo?

¿Quieres ser un vagabundo?

El Uncharted allí está,

Assassins no faltará

en su oscura y cuarta entrega,

y en el Mass Effect Omega

el cosmos tuyo será.

¿Quieres riquezas tener

tantas que apenas te quepan

y las gentes no lo sepan?

Cualquier juego puede ser,

mas si igual buscas poder,

Grand Theft Auto es para ti,

y Age of Empires frenesí

te dará al ser el rey

que impone su única ley

(si los cheats sabes de allí).

¿Quieres cualquier profesión:

músico, doctor, obrero,

piloto, oficial, guerrero?,

¿o ser, quizá, a la sazón,

un superhombre de acción?

Gitar Hero, Minecraft, Farcry,

Star Fox, SWAT, Devil May Cry,

Ultimate Alliance, Batman

Arkham City, Spider-man;

todo en videojuego hay.

¿Quieres amar?, ¿ser amado?

Tampoco es impedimento

a la de entretenimiento

industria, que un amañado

puede hacerte enamorado

con un bishōjo jugar,

o baste con recordar

tanta waifu de los juegos,

que menos se hacen de ruegos

para bien dejarse amar.                                  (Guiña el ojo.)

Bien preso me veo agora

solo en adentro no estando

por vanamente ir amando

lo que afuera así me ignora.

Libre es morir a deshora,

preso es vivir hoy por hoy;

ya más crédito no doy

ni le creo a esta falla,                                     (Extiende los brazos.)

que es mi vida mi pantalla

y en pantalla todo soy.

Telón

Continúa…

***

Leer: Iván Cinmientes, Primera parte          Iván Cinmientes, Segunda Parte

 Iván Cinmientes, Tercera Parte                     Ivan Cinmientes, Cuarta Parte

Iván Cinmientes, Quinta Parte

Imagen

Sin título >> Ilustración >> Rafael González Alva

Rafael González Alva (Ciudad de México, 1993) es doctorante en Letras, Maestro en Letras Mexicanas y Licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM, asimismo, Licenciado en Diseño por la UAM. Dedicó sus tesis de licenciatura y maestría al rescate y estudio de Francisco Ruiz de León. En 2019 fue becario del PAPIME “Leliteane: Lengua, literatura y teatro en la Nueva España”. En 2020 cursó el XVI Diplomado en Creación Literaria en el Centro Xavier Villaurrutia del INBAL. Desde 2021 forma parte del proyecto CONAHCyT Ciencia de Frontera, sobre el teatro viarreinal de los siglos XVI a XIX. En 2022 comenzó su trayectoria docente en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz y en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Ha publicado textos académicos y de creación literaria en revistas como Literatura mexicana, Destiempos y Sombra del Aire, y, asimismo, el libro de cuentos [Mal]viajes en el tiempo (México, 2022).

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