Sombra mínima

por César Vega

Libre albedrío

Después de dos prófugos, un difunto y un prófugo difunto, comprendo que en esta vida no he de vivir en pareja. Para caminar de a dos, se necesita compromiso, ceder. Conceder.

Es liberador pensar en tener el control del tiempo propio, sin necesidad de negociar, acordar, considerar al otro. Es liberador compartir las obligaciones, dividir las tareas. Dormir acompañado.

Es decir, no existe una mejor manera de vivir. Cada quien lo hace como puede, abandonado a su suerte o por libre albedrío.

Marisela Romero

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Antojos

Característico sonido, en comparsa al movimiento de la camioneta, anuncia su frío y cremoso producto. Avanza lentamente, en espera de los niños que saldrán corriendo a su encuentro. Ha recorrido la primera calle, la segunda, tercera. Nada. El vendedor de helados apaga su camioneta. Repta a la parte de atrás. Muere de hambre, los niños al parecer, ya no saldrán.

Lord Crawen

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Ausencia
Me sentí triste ahora. Las orquídeas se habían marchitado en tus recuerdos. Sin prisa, sin angustia, te has ido. Leí tus cartas frías, en los ventanales de nuestra habitación, agonizo sin ti. Mi corazón sin latidos y el canto de los turpiales entonaron nuestros días del ayer. Me amaste, siempre lo supe. Me dejaste porque las caricias se han quebrado. Tu ausencia se llevó mi vida en promesas fallidas.
Yessika Rengifo
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