ABUELA FRACTAL

por María Estela Aguirre

Madre de mi madre,

alma de mi vida. Resuenas

en cada suspiro que doy,

en cada aliento.

.

Sufriste muchas penas,

golpes, desencuentros.

No eres ni fuiste la única.

Sé que no te consuelo,

madre de corazón.

.

Para ti la vida fue

un espacio arruinado,

un nocturno perpetuo,

un cúmulo —según tú

y tus creencias arrimadas—,

de pecados que transitan

noche a noche. Ellos no conocen

la palabra “tregua”.

.

Retazos y añoranzas

en tus sueños reales,

de la muerte y ausencia de tus hijos.

Cuánto dolor, abuelita.

.

Moriste en el océano terrestre vegetal.

Un fractal de ese mar

se dibujó en tu carne vidriada,

rota, desvencijada.

.

Has tocado fondo cada segundo.

Abismo heredado de la noche

y de la muerte.

Huesos dolientes, vueltos un lugar común.

.

Aquí tienes el universo paralelo

que te ofrendo.

Trae cantares de las estrellas marinas,

quizás originarias de Rigel.

.

En este universo nadas entre

peces que te echan

montones de rayos dorados.

Los caballos de mar

te soban con mimo los ojitos,

con su cola destapacorchos. Sonríes.

Los pulpos te hacen cosquillas

en los pies rugosos

por el agua. Te carcajeas.

Ya no te enojas ni me gritas:

“Te voy a dar un fregadazo”.

Sólo eres una niña gozo.

.

Orión “El cazador” te corteja

con sus luces.

Sales de uno de sus océanos

y le guiñas un ojo;

le dices que te has

enamorado de él.

.

Es agosto y caminas

sobre Bellatrix, “La guerrera”, como tú.

Ahora eres inmortal y

cuentas las luciérnagas.

Estás muy contenta.

Abuela: ¡No son luciérnagas, son estrellas

de esa constelación!

.

Esos fulgores

te vuelven a tu estado

de enamoramiento;

suspiras por Orión.

Le pides que sus brillos

se tatúen en tus ojos

cafés con orilla gris.

De inmediato te cumple ese deseo.

Eres anciana y te vuelves

como de veinte.

Eres muy hermosa, no por joven

sino porque estás

quién sabe en qué tiempo y espacio.

Eres sólo luz enamorada.

.

¡Oye! Opino que siempre

has sido muy bella.

El amor te hizo el milagro, los milagros.

Y a mí, por la unión de mis padres,

el prodigio de ser tu nieta.

Junio de 2022

.

IMAGEN AL EXTERIOR

Abuela >> Óleo >> Adolf Humborg., Rumanía, 1847-1921.

María Estela Aguirre nació en el estado de Chihuahua en 1955. Estudió la maestría en Enseñanza e Historia de la Biología en la UNAM y es doctora en Ciencias en Educación Agrícola Superior por la Universidad Autónoma Chapingo y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Costa Rica. Sin embargo, sus gustos literarios la han llevado a explorar diferentes caminos; así, desde 1995 tomó talleres con el poeta Rolando Rosas Galicia y el escritor Óscar de la Borbolla. En 1997 obtuvo el primer lugar en cuento en el certamen “Letras, Voces y Miradas”, organizado por la Universidad Autónoma Chapingo, y en 1998 ganó el segundo lugar en poesía en ese mismo certamen. Es autora del libro de cuentos y relatos “Arruga la nariz muy preocupada” (2001) y colaboró en el libro ”Tejedoras de Historias” (1996).  Actualmente estudia en los talleres de “Sombra del Aire” y “Sembrando Voces”.

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