LA MEMORIA DE LA PIEL

por La Rosa de Plata

Como si cada pedazo de un corazón

que alguna vez fue destrozado

levantara una nueva barrera,

quedé atrapada dentro de mi propia fortaleza.

.

Aprendí a acunarme

abrazada de mis propias ruinas.

.

Le negué a mi piel el fuego que ansiaba

durante tantos inviernos.

Evadí la ternura que mi cuerpo anhelaba

por interminables primaveras…

.

Hasta tu llegada.

.

Tus ojos encontraron mis heridas

y no se apartaron.

Tus manos las recorrieron,

sin preguntar cómo habían nacido,

como si incluso las cicatrices

merecieran ser acariciadas.

.

Me desnudé antes de quitarme la ropa.

.

Tu boca encontró mis labios

sin que pudiera negarme.

Tus dedos me inundaron

antes de que pudiera acobardarme.

.

Sentí el vértigo de volver a entregarme.

.

No temí cuando cada caricia vencía mis fronteras

y despertaba en mí un incendio largamente dormido.

Al contrario, quise tenerte más cerca,

sentir tu respiración junto a la mía,

dejar que tu calor se mezclara con el mío.

.

Mi cuerpo recordó cómo temblar ante un toque.

cómo estremecerse bajo una mirada,

cómo pedir sin pronunciar una palabra.

.

Ya no quise resguardarme de la intimidad.

Deseé conocer el calor de tus brazos

y el refugio de tu sonrisa.

Ansié descifrar el lenguaje

que habla en secreto de nuestros latidos.

.

Quise envolverme en tu devoción,

permanecer junto a ti,

donde el deseo no dolía

y la ternura me encendía.

.

Así, entre fervor y cariño,

descubrí algo que creía perdido:

que mi corazón todavía sabía querer

y que mi piel aún sabía arder.

***

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Imagen al exterior

Mujer joven >> Jules Pascin., Bulgaria, 1885-1930.

La Rosa de Plata, Ana Karla Carrera Herrasti nació el 19 de diciembre de 1994 en el Estado de México. Con apenas seis años, encontró en la escritura su llamado y la mejor forma de liberar sentimientos atrapados. Con el tiempo, descubrió que le apasionaban los idiomas, así que se dedicó a perfeccionar su lengua materna y a aprender otras lenguas. Actualmente, es licenciada en idiomas, tiene diez años de experiencia como profesora de inglés y ha tomado distintos cursos de traducción y corrección de textos. Debido a su amor por la literatura e influencia de Khalil Gibran, Edgar Allan Poe, entre otros autores, ha escrito poemas, historias de terror, fantasía y relatos eróticos bajo el pseudónimo de La Rosa de Plata, muchos de los cuales fueron seleccionados en concursos para ser publicados. Hoy en día, busca entrar al mundo editorial y se prepara para publicar su primer libro independiente.

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