MI AMIGA LUZ

por María Estela Aguirre

Cuando nos conocimos

cada una le sonrió a la otra.

Pusiste un ejercicio del encuentro

con nuestra propia muerte.

El salón está todo negro,

sólo aluza tu cara

una luz que fosforece lila.

El ejercicio corre

y también las gotas de mis ojos

por mi rostro trémulo.

,

Me dices muy sonriente:

Te movió mucho el ejercicito,

¿verdad, mi Saraí?

Asiento en lo que seco el moco;

me desatraganto y te digo:

“La muerte es muy liberadora».

Ella me abraza. Nos abrazamos.

.

Danzamos, soltamos penas.

Torturas de este cuerpo preso

de sí mismo,

encogimientos que apenas dejan respirar;

vivir a medias; muerte perenne.

.

Entre sorbos de agua y descansos,

me cuentas tus penas y heroísmos

con los del otro género.

Sólo te escucho mientas trago.

Mi silencio responde tus dudas y congojas.

Recapitulamos y me dices:

“Desde que nos vimos

hicimos un clic para siempre”.

.

Ahora estoy aquí llorosa y llorando,

hincada frente a tu altar,

sin entender qué pasa

viendo sin ver el brillo de mi anillo dorado,

el de piedrita verde

que compramos en Coyoacán

aquella tarde azul.

.

Atenea nos pone a danzar tus danzas.

Lloro y bailo, lloro y bailo.

De pronto te veo danzando

con tu sonrisa franca y fresca,

la que hace que tu nariz se arrugue

y los ojos te chispeen.

Traes el vestido transparente,

el de brillos de muchos colores.

.

Las alas te recogieron

y sólo quedó un halo azul.

El cuarto se congeló en el tiempo.

Estoy perdida y sola y el universo

tampoco sabe dónde podremos encontrarte.

IMAGEN AL EXTERIOR

Sabia adentro >> Óleo >> Rafael Galdamez

María Estela Aguirre nació en el estado de Chihuahua en 1955. Estudió la maestría en Enseñanza e Historia de la Biología en la UNAM y es doctora en Ciencias en Educación Agrícola Superior por la Universidad Autónoma Chapingo y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Costa Rica. Sin embargo, sus gustos literarios la han llevado a explorar diferentes caminos; así, desde 1995 tomó talleres con el poeta Rolando Rosas Galicia y el escritor Óscar de la Borbolla. En 1997 obtuvo el primer lugar en cuento en el certamen “Letras, Voces y Miradas”, organizado por la Universidad Autónoma Chapingo, y en 1998 ganó el segundo lugar en poesía en ese mismo certamen. Es autora del libro de cuentos y relatos “Arruga la nariz muy preocupada” (2001) y colaboró en el libro ”Tejedoras de Historias” (1996).  Actualmente estudia en los talleres de “Sombra del Aire” y “Sembrando Voces”.

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