EL MUNDO SE ACABA EN 45 MINUTOS

por Guillermo Santana

Ya es demasiado tarde para levantar los hombros,

decir que esto no importa,

llevar la mirada hacia otro lado.

 

Ahí está la herida y la sangre.

¡Abre la boca y traga!

 

Ahí está el virus mutando en una nueva sepa.

¡Respira profundo!

 

Porque el mundo pide membresía.

 

Pagué mi cuna con una deuda de 20 años.

Pero espera.

Llegué con una crisis y aún mantengo la deuda.

 

Llegó una devaluación de pan y de metal

cuando estaba comenzando a pagar el precio de la entrada.

 

Ey, amigo,

no pasa nada,

no soy maleante,

es más, no tengo deudas.

 

Solo quisiera verte a los ojos,

vamos, no desvíes la mirada

porque sé que todos cargamos con el peso de varios pecados.

 

Pero vamos,

no soy maleante,

es más,

no tengo deudas.

 

Nací en un país de tercer mundo.

Aquí

la corrupción impera.

 

Ciertas personas pisan a otros.

 

Pensarás que voy a pisarte,

clavarte un puñal cuando cierres los ojos

para descansar en tu cama.

 

O que voy a herirte con lo que digas.

No es así.

 

Quizá tendrás razón en pensarlo,

las personas hacen cosas sin sentido.

Quizá tienes razón en no verme a los ojos.

 

Llegué de una ciudad donde la gente no confía en otra.

Nací con piel agusanada.

Llegué con el cordón en el cuello.

 

Quizá tienes razón en no volver a verme.

Sigue viendo tu pantalla,

no vaya a ser que descubra que esta pandemia te pegó demasiado duro,

que quedaste solo en una habitación de tercer mundo,

que creaste una asociación de la que eres el presidente y el único socio.

¡Qué fácil es pagar la membresía de tu propio reino!

 

Pues bien, amigo,

yo no pagué demasiado,

no tendría sentido llegar más lejos.

 

Ni siquiera tengo boleto de regreso.

Este tren no llegará a la última estación.

 

Ha comenzado una pandemia que no acabará pronto.

Estamos en medio de una guerra comercial.

 

Las glaciaciones están haciendo lo suyo,

el calentamiento global, cientos de fallecimientos.

 

Bueno, amigo, yo no me bajo en la siguiente parada.

Tú sigue peleando por tu lugar en contra de los muertos.

 

IMAGEN AL EXTERIOR

Maria Magdalena in Meditazione >> Jusepe de Ribera., España, 1591-1652.

Guillermo Hernández Santana en el ámbito académico es lingüista por la ENAH y maestro en Estudios Mesoamericanos por la UNAM. Realiza trabajo etnográfico y lingüístico en la comunidad comcaac (seri), en la costa del Desierto Sonorense. Particularmente estudia cómo es el tiempo y las representaciones sociales entre los comcaac. En 2016 fue galardonado con el premio de lingüística Wigberto Jiménez Moreno a la mejor tesis de maestría. En el ámbito literario, ha cultivado diversas formas poéticas, tal como el Hai ku y el verso libre, asimismo escribe ensayo habitualmente. En 2007 ganó el Segundo lugar en el concurso de poesía organizado por la librería El Laberinto. Funge como editor de la revista Piedra, papel & tijeras. Sus obras, tanto académica como de creación literaria, se encuentran publicadas en diversos medios impresos y electrónicos. Colabora en Sombra del Aire desde abril de 2017.


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