A Florinda Magaña López

Aunque no me faltó el amor

me sobraron las ganas de verte;

quise escuchar tu voz muchos días y demasiadas noches

apetecí tu abrazo, tocar tus manos y hundirme en tu regazo.

Fuiste tan lejos que perdiste el punto de encuentro;

los kilómetros se hicieron millas,

y los cumpleaños ausencias.

El hasta pronto quedó como truncado regreso.

Hiciste camino al andar recogiendo quimeras

mientras permitías te llevaran tus tropiezos.

Colgaste en una medalla la esperanza

y tu fe la entonaste hasta quedar afónica;

era otro quien te llevaba de la mano

eran otros quienes decidían tus movimientos

eran otras las tristezas que hacías tuyas

e ibas por el mundo queriendo arreglar lo ajeno.

Dabas la mano en ayuda sin importar el daño

y recibías la espalda como pago a lo hecho;

con la mesura que deja la experiencia

insistías que dar sin recibir era lo correcto.

Tuviste sororidad sin conocerla,

te empoderaste sin saber que era aquello.

Creaste, creciste y confiaste,

fuiste resiliente sin saberlo.

Como flor con mentiras venerada

te flagelaron los desamores que encontraste;

pétalo a pétalo deshojaron tu belleza incomparable

y esparcieron tu perfume en la alborada.

De tu vientre emprendí la aventura de la vida

y del beso de tus labios bajé a tu pecho.

Me dejaste una herencia mitocondrial inconfundible;

basta mirarme para encontrarte.

No pude caminar contigo tomados de la mano,

no pude ir a tu encuentro,

no pudimos abrazarnos

ni pudiste besarme con la ternura que deja un “te amo” o un “te quiero”;

te fuiste tantas veces de mi lado sin saber que me dolías,

pero este último adiós sin despedida

me dejó como niño extraviado.

Tengo resquebrajado el corazón

sucumbió mi cuerpo y la esperanza de vernos.

Decir tu nombre y lo que eras es huir de la caverna

para encontrar el ansiado sosiego.

Bendita eres entre todas las mujeres

y bendigo la simiente que dejaste para conocernos.

 

IMAGEN AL EXTERIOR

La virgen rodeada de ángeles >> William Adolphe Bourdeau., Francia, 1825-1905.

G. Leandro Alemán Domínguez nació en Acayucan, Veracruz, el 08 de diciembre de 1976. Poeta, narrador y ensayista. Médico Cirujano; amante de la vida y de las letras. En diciembre de 1997 participó con la lectura de un cuento de su autoría en el Encuentro de Cuentistas Universitarios. De 2015 a 2016 publicó microrrelatos y poemas en revistas y periódicos de su localidad. En febrero de 2017 participó y ganó el primer lugar en el concurso “Letras para el corazón” realizado por el Diario Acayucan. En el mismo año siguió publicando crónicas en el diario mencionado.

En el 2020 hizo las siguientes intervenciones: en el mes de febrero participó en el concurso de cuento “De ficción a ficción”, organizado por la revista Letras Libres, y colaboró en el Festival Internacional Susurros de Eros, con el cual se publicó una antología de poemas y relatos eróticos; en el mes de marzo participó en el Primer Encuentro Nacional de Poetas, en el marco del Día Internacional de la Mujer, invitado por el Grupo Cultural OCCEG de Poza Rica, Ver., que publicaron la Antología Voces al viento; en mayo participó en el “Festival Escríbele a Mamá” invitado por Caravana del Arte A.C., en octubre publicó un artículo en el primer número de Liberté, Revista de pensamiento masónico, de la cual es parte de la editorial.

Ha tomado cursos de creación literaria y poesía con Julio Sarabia, Carlos José Pérez Sámano, Nora Lizet Castillo Aguirre, Ulises Paniagua Olivares y Nidya Areli Díaz.


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