EL TALLER DE TEATRO LA BANDA PRESENTA LA MUERTITA

por Nidya Areli Díaz

Por Nidya Areli Díaz

La muertita es una tragedia de corte político y social cuyo tópico principal son las Muertas de Juárez. El director, Mario Lage, presenta la puesta en el Museo Casa de la Memoria Indómita durante los fines de semana de agosto y septiembre. Se utiliza una técnica de los Siglos de Oro llamada bululú, por lo que la actriz Dulce Chino da vida corporal y psicológica a siete personajes totalmente distintos. No es casual que esta obra sea presentada por el Taller de Teatro La Banda, pues los temas sociales, políticamente incorrectos, son los favoritos y más recurridos por esta compañía que ya suma una trayectoria de casi 25 años.

 

TALLER DE TEATRO LA BANDA, SEMBLANZA

El Taller de Teatro La Banda se constituye en 1990, luego de que Mario Lage fuera requerido para profesionalizar una serie de esqueches de carácter social, ideados por una trabajadora social para la integración de un grupo de chavos banda. Cuenta Audrey Franco, productora ejecutiva de la compañía de teatro: “salió una convocatoria para un concurso de teatro delegacional, y entonces los chavos quisieron inscribir su obra. La trabajadora social invitó a Mario a profesionalizar teatralmente esas escenas. De ahí surgió un drama que se llamó Escenas en la vida de la banda. Ahorita hablar de banda es medio anacrónico, pero en ese momento representaba toda la problemática social”. Fue así que a raíz de ese trabajo, el grupo decidió formalizarse para continuar en la disciplina de una manera más formal.

a mecánica dio origen al texto, y al montaje y a la puesta en escena de la obra Chinches bravas que tuvo un gran éxito y en la que además se presentaban grupos de rock en vivo tocando en la obra. Luego de hacerse acreedora a una beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), La Banda realiza el video ¿Y tú qué… güey?, y pone en escena el drama de José Revueltas El cuadrante de la soledad. Otra convocatoria les otorga la potestad del teatro Legaria y allí La Banda junto con los alumnos de teatro de la UNAM de Mario Lage presentan un gran repertorio de obras de distintas temáticas sociales. Así transcurrieron los primeros diez años de vida de la compañía de teatro. “Acabamos con el Legaria, dice Audrey Franco, entramos en un receso, Mario comenzó a trabajar en otras cosas, pero ya no con todo el equipo y La Banda… hasta 2012, cuando nos volvimos a juntar y surgió otra vez la idea de volver a hacer teatro. Entonces, los chavos ya no son chavos, ya no son banda. Circuló muchísima gente por el Taller de Teatro La Banda, pero solo aquellos que verdaderamente se interesaron quisieron otra vez volver a hacer teatro; claro, ahora desde atrás, produciendo”.

 

LA MUERTITA

La historia comienza cuando una indigente en andrajos irrumpe en escena, se trata de Lupe, una vagabunda que contará su historia. Está medio borracha o medio loca, no importa. La primera reacción del espectador es la repulsión. Luego, ¡qué asco, me tocó!, ¡se acerca demasiado a las personas del público! Es al público a quien habla, es a mí. No me es ajena su historia porque está, de carne y hueso, formando parte de mi vida, del momento en el que habito. Luego, va cayendo un monólogo ininterrumpido. Hay una narrativa intrínseca que actúa la andrajosa.

fotos-muertita-en-secuencia-2-El discurso crea la atmósfera y proporciona al espectador el contexto de la situación; así, se van representando en mi mente, en torno a Lupe, los colores de la maquiladora y de la historia que ya entonces es trágica. ¡Pobre Lupe!, era rete-burra desde siempre, la maestra le decía “que nomás iba a quitar el aire”. La infeliz , seguramente, como muchos niños mexicanos, ni siquiera desayunaba antes de ir a la escuela, por eso era burra, por eso ahora es una loca perdida que habla sin cesar con un dejo de dolor siempre lacerante y vívido. Lupe era campesina, ayudaba a sus padres en los quehaceres del campo, vivía en condiciones tales que ni siquiera gozaba del agua como un derecho, tal acontecía que debía robarla “hasta de noche” lejos, muy lejos. “Pero los viejos no duran pa siempre”, y se quedó sola y sin nada. Por eso se fue a Juárez a donde estaba su prima Meche…

Lupe sigue contando su historia, es una niña sola en un mundo de abusos y abusadores. He presenciado la primera de las muchas violaciones sexuales a las que en adelante será sometida. ¿Cómo sentir ahora rechazo?, la atmósfera me hace vivir en carne propia el dolor de ella. Simplemente chilla y se retuerce frente a mí. Yo no puedo hacer nada para impedirlo, me quedo petrificada, absorta en mi nada. Toca las fibras más sensibles. Todas las mujeres, todas, hemos sido alguna vez víctimas de abusos; acaso todos los seres humanos. Compadezco a esta infeliz y me compadezco en ella. Esa loca me recuerda que no soy inmune, soy débil y vulnerable…, un poco como ella…, también estoy muy sola.

fotos-muertita-en-secuencia-6-Luego, se quita la gabardina sucia y roída. Ya no es más una vagabunda, ahora es la cautiva. La cautiva, semidesnuda, con apenas un delgadísimo fondo que la cubre, iluminada por la luz mortecina de su triste suerte, está ahora rodeada de otras mujeres también cautivas y semidesnudas; yo también soy una de ellas, ahí desde mi butaca. Un hombre misterioso, Gary, altísimo, fuerte, a veces benévolo y a veces maldito, se convertirá en el dueño de Lupe; es el amo y señor de todas las mujeres que estamos ahí. Su cuerpo, sus manos, sus modales, se dejan ver a través de la gabardina que cobrará vida propia. Mientras el hombre toca, seduce, viola, castiga, yo siento escalofríos que me recorren. Tengo tanto miedo, me siento tan seducida, estoy tan desconcertada como Lupe. Ahí en la maquiladora abandonada se escuchan los clamores de muchas almas. La atmósfera, fría y húmeda, me transporta a la ensoñación misma del fantasma atormentado que es Lupe.

La selección musical es estupenda, atinada, fluorescente en el ambiente de niebla. Después de todo, también en la muerte se escuchan los sonidos coloridos que evocan las almas, alguna vez con toda la vida llenándoles el cuerpo. Uno pierde la noción de las presencias. Elba, así se llama una, canta cuando viene “El Calcetín”, coqueta y alegre. Pero sobre todo lo demás impera la tristeza, el dolor; una tristeza que no se comprende cuando cada segundo remite a la supervivencia, y un dolor físico y espiritual que cala el vientre, los huesos y la sangre. Hay golpizas propinadas por hombres furiosos y demenciales; baños con agua helada en el ambiente frío de la mazmorra más fría; hay pestilentes olores a muerte que le recuerdan a una que el cuerpo se pudre, que la gente se pudre, que todo se pudre. Olemos a muerte en esta patria. Huele a muerte el mundo. Me siento tan sola, tan triste, siento tanto dolor como Lupe. Todas somos Lupe.

Las muertas no descansarán en paz nunca. Hay seres siniestros, seres malignos, seres sin escrúpulos ni corazón que habrán de impedirlo. Los cuerpos de las muertas no hallarán sepultura; llenas de tierra están sus bocas; llenas de excrecencias sus cavidades; llenas de silencio sus lágrimas resecas en sus mejillas. Aun sin vida, muertas como están, habrán de saciar espíritus funestos y demoniacos. No hay podredumbre ni bajeza más grande que la que se infringe a un cadáver. Las almas no descansan. Todos los días claman las almas. Hace mucho frío y la estridencia del ruido de la muerte taladra cada poro de mi piel, ahí en mi butaca.

fotos-muertita-en-secuencia-13-El vestuario es sencillo, apenas un fondo delgadísimo deteriorado por el tiempo y el uso diario, tatuado con manos de sangre, manos de los plagiarios, de los asesinos y demonios que están tras las muertes de las pobres muertas. La escenografía: un carrito de mandado, un bote, un tubo, una escoba, una terrorífica muñeca rota y un gancho de ropa, harán las veces de todos los elementos que, como por arte de magia, llenan cada etapa del escenario. La gabardina que traía puesta la vagabunda del comienzo se transformará en plagiario mediante una técnica histriónica impecable. La sobriedad del escenario habla de la importancia de otra cosa, el tema. No debemos atender tanto a la forma sino al fondo. En esa mazmorra oscura, que existe ahora en algún lugar, hay voces que claman y se debaten entre la barbarie y la soledad.

La actriz, Dulce Chino, es todos esos rostros, todas esas manos, todas esas voces. Pasa de ser la víctima de una golpiza, gritando, aullando de dolor y desesperación, a ser el consuelo de la desconsolada, la mano amiga y benigna. Pasa de ser la violada a ser el violador, de ser la cautiva a ser el raptor, de ser la golpeada a ser el golpeador. Todo eso en el mismo tiempo y espacio. Es real, tan real que solo se cree al mirarse de frente. ¿Cómo lo hace? ¡Magia!, mucho talento y un entrenamiento y un trabajo larguísimos, agotadores y siempre sistemáticos bajo la tutela de Lage.

fotos-muertita-en-secuencia-10-Hablando de tiempo y espacio, casi todo el manejo del tiempo es lineal, se trata de una historia que sigue su proceso natural, se narra sola. No obstante, se manejan otros planos. Al inicio estamos con la vagabunda en el aquí y en el ahora. Luego transcurre la historia de la cautiva. Al final no supimos dónde nos quedamos; estábamos con la vagabunda y ahora ya no. Está ahí pero ya no es ella, es otra, nos volvemos atemporales, como ella. El espacio es un escenario central. El público se encuentra totalmente inmerso en la escena, tanto así que no será extraño que algún personaje te hable directamente mirándote a los ojos, o que te toque o te regale algo. Finalmente también somos cautivos, la convivencia, pues es natural y fortuita.

Cada uno de los personajes va tomando forma y se define respecto de los otros en el mismo cuerpo y la misma voz que, sin embargo, se desdobla en cuerpos y voces diferentes. Yo estoy ahí, con Lupe, que ya no es una loca sino una niña, víctima de atrocidades inimaginables. La muertita somos todas. Todas estamos medio muertitas desde que nos mataron a la prima, a la madre, a la compañera de la escuela o del trabajo. Luego, no nos queda más que frío y soledad, por eso estamos asustadas y tristes, no queremos salir a la calle, no queremos ser Lupe aunque somos. Todas somos.

 

ENTREVISTA CON DULCE CHINO

Platícanos un poco sobre cada uno de los personajes de La muertita.

Fue un trabajo muy extenso, desde diseñar los personajes con Mario porque prácticamente la obra se hizo sobre pedido: querían una obra que no durara mucho, que originalmente se presentara en lugares públicos y entonces el que escogió el tema fue Mario y él quiso hablar de las Muertas de Juárez. Francamente yo solo sabía lo que había en los periódicos, sabía lo común que todo el mundo sabe de las Muertas de Juárez. Entonces, primero aviéntate una investigación profunda del tema: dónde es, estadísticas, la danza de los números, y te das cuenta de que es una cosa terrorífica. Luego decidimos abordarlo no desde el punto de vista de las familias ni de lo político, sino desde el punto de vista de las muertas, de ahí el nombre, abordarlo desde el punto de vista de las víctimas, y eso también implicó investigación: de qué tipo de mujeres eran las secuestradas, cuántas lograron escapar y, si lograron escapar, qué información nos podían dar. Fue algo dantesco: bajar al infierno, regresar y darte cuenta de que es real.

fotos-muertita-en-secuencia-25-Los personajes son varios, la obra plantea que son muchas mujeres; nunca te dice cuántas están ahí adentro. Solo se perciben las que se muestran directamente y hablan, que son Lupe, el personaje principal, Claudia, que es su amiga, María, que es una mujer con síndrome de Estocolmo y está enamorada de sus captores, Elba, que desde el punto de vista de Lupe que tiene 16 años, ya es muy grande y muy vieja porque tenía 25. Esto tomando en cuenta que Lupe viene de provincia. Tomamos un pueblo que se llama Regocijo, en Durango. Regocijo es hasta irónico, porque además es un pueblo donde la situación es muy dura, paupérrima. Y las muchachas, pues, tienen el sueño de irse a Juárez, o de irse a la frontera para…, pues para conseguir algo. Lupe se tiene que ir porque se queda sola en la vida; no tiene hermanos, no tiene padres, no tiene a nadie. Va a buscar a una prima que le dijeron que estaba allá.

El personaje de Claudia es el que tiene más sentido común, se ve que no fue una chica ignorante…, sino que sabe, tiene un poco más de cultura, pero por alguna razón también va a dar ahí. Elba que es la mayor ya está muy dañada…, y así son varias. Los otros personajes, pues unos son los captores, otros son los que las venden, otro es el que las cuida. Gary, que es el principal, tiene a todas estas mujeres en el sótano de una maquiladora abandonada porque lo que quiere es tener hijos y entonces tiene que violarlas constantemente, pero para él no es violación, es tener a un montón de mujeres como una reserva para tener hijos; lo que él no sabe es que el hombre, a quien se las deja a cargo, las prostituye, pero no las prostituye como en un prostíbulo tal cual que les dan ropa y todo, sino las tiene en unas condiciones horrendas…, como carne. Metimos otro personaje que es un necrófilo y que no se conforma con que a lo mejor la muerte puede ser la salvación para estas mujeres. Ni así, porque ni muertas van a descansar. Y no nos lo sacamos de la manga. Eso sí lo quiero especificar; todos estos casos están basados en asesinos seriales reales y en casos reales.

fotos-muertita-en-secuencia-20-De hecho, muchos de los datos y de las formas en que fueron construidos estos personajes los sacamos de la noticia tal, de la nota tal, del testimonio tal, y les dimos vida. Luego, llegó gente que nos dijo: “¡pero eso no es verdad!”, o bien: “no, es que como que le exageraron”, y nosotros tuvimos que bajarle porque lo que nos encontrábamos era horrendo. O sea, casos de canibalismo y todo, ya era exacerbado; luego, si pones la realidad en escena ya no te lo cree la gente. Entonces, ha sido un trabajo muy completo que para empezar es un reto porque como actor llegan y te dicen: “esta es tu obra, este es tu personaje”, y tú dices: “órale, voy a crear un personaje que va a convivir con el personaje de otro actor que tiene su trabajo”, pero ¿cómo le haces cuando se trata de crear un personaje que convive con otro personaje que convive con otro personaje, cuando eres la misma actriz o actor tratando de que no se vean igual? Bueno, ese fue un superentrenamiento a cargo de Mario que fue: “créame este personaje, ahora convívelo con el otro, y ahora con el otro”, y entonces nos fuimos a una técnica de los Siglos de Oro que se llama bululú, donde un solo actor hace todos los personajes, te cuenta una historia y se mueve y habla y respira y hace todo.

Francamente no soy vivencial porque entonces sí ya estaría loca, tendría que haber vivido todo lo que a estas mujeres les pasa para poderlo representar. Me considero una actriz formal, pero no por eso dejo de investigar y de pensar y de solucionar y de tratar de que me quede claro quién es mi personaje porque si no me queda claro, al público no le queda claro. Entonces, fue un trabajo de año y medio casi, desde que nos pusimos a investigar, a realizar el texto, a corregirlo, a encontrarle cosas, a encontrarle fallas, a encontrarle aciertos…, hasta que se presentó en escena. Finalmente, lo que tenemos ahorita es el trabajo logrado luego de afianzar muchas cosas.

¿Cuánto tiempo te tomó apropiarte de los personajes para lograr la representación?

Fue el trabajo de todo un año. No puedo decir que en una semana cree uno y en otra, otro, porque hasta la fecha, a la hora de ensayar, seguimos encontrando cosas, recordando cosas, o nos cae el veinte de muchos personajes. Luego, la misma obra nos dice algo de cada una de estas mujeres, pero tuvimos que construir la historia de cada una y escribir la biografía completa para que nos quedara claro por qué una diría ciertas palabras, cómo se las diría a otra, por qué una respondería de una manera y otra de forma distinta. Son cuatro mujeres que reaccionan de forma distinta a una misma situación, todas están encerradas,;dos quieren escapar, a una ya no le importa y la otra no quiere irse.

fotos-muertita-en-secuencia-7-b-Entonces, sí fue un gran trabajo. Sigue costando trabajo. Mario es muy lindo, es muy buena onda, pero muchos otros actores podrían decir que es negrero. Él te dice: “te entrenas físicamente, haces esto, haces aquello…”, pero todo es con un buen fin. No te puedes dar el chance de decir: “hoy no me lo aprendí”, pues, porque eres el único que está ahí. Hay que tener siempre la vista atenta. Y claro, a la hora de las funciones es un manejo de energía increíble…, increíble, porque no solamente se trata de lo que tú das, sino de lo que de pronto recibes del público. Incluso creo que lo más rico de este trabajo es la reacción del público, porque puedes quebrar hasta al más taimado y, evidentemente, hasta el que dice: “ay, no, yo no voy a llorar”, llora, o se va con el estómago revuelto.

Justo por la temática también nos han bateado muchísimo el proyecto. Mucho. Nos presentamos en el Centro Cultural El Foco, y de plano nos dijeron: “ah, sí, muy bonito”, pero ni nos voltearon a ver. Cuando fuimos a un hospital llegaron las enfermeras con las palomitas, las tortas y la fruta, y a la hora de la representación nadie se atrevía a probar bocado.

¿Cuántos años de experiencia tienes como actriz?

Desde el 2005 que salí de la fac. Pero, yo ya hacía cosas antes de entrar a la fac, desde la prepa. Estuve estudiando doblaje, trabajé un rato en eso. Hacía cosas pequeñitas para videos corporativos. Llevé la formación de teatro, la formación de actuación radiofónica, pero yo considero que lo profesional es cuando ya te estás fogueando en algo fuerte y este ha sido uno de los proyectos más fuertes en los que he trabajado.

Muchos actores, artistas en general, separan lo político y social de lo puramente artístico. Como actriz, ¿cómo vives el teatro político, el teatro social?

fotos-muertita-en-secuencia-28-En realidad creo que está ha sido la única experiencia de teatro político y social a la que me he aventado de lleno. De pronto no soy tan política. Durante la carrera había hecho más teatro clásico y comedia. De hecho, este fue un superreto porque a mí se me hacía más fácil la comedia. Claro que también tiene su chiste, pero me gusta mucho. Bueno, a esta obra le tengo todo el cariño del mundo porque ha sido el reto profesional más grande que he tenido y ha implicado el darme cuenta de que sí puedo hacer algo serio y provocar algo en el público. A veces como actor dices: “ay, pues qué bonito, lloraron”, pero no es tan fácil, es algo muy serio. Y cómo hablar de algo social sin que suene panfletario, sin que sueltes: “Y en Juárez mueren a diario tantas mujeres…”, porque no solo en Juárez está pasando, sino en todo el país.

¿Ustedes fueron a Juárez para hacer la investigación?

No, fíjate, yo nunca he ido a Juárez. No quiero decir que todo lo sacamos de los periódicos, porque buscamos videos, videos que incluso luego censuran y quitan de la red, revistas, libros, videos de testimonios, videos documentales, etc. Mario me llenaba de material y yo pensaba: “por favor, ya quiero ver algo rosa porque esto es demasiado”. No hemos ido a Juárez, creo que en alguna ocasión nos invitaban a ir a Juárez y aunque nos ofrecían protección los dos nos quedamos mirando con terror. Finalmente no se hizo. No hemos ido allá.

No solo hiciste un trabajo actoral, además estuviste escribiendo la obra junto con Mario, ¿qué te deja este trabajo?

Todo lo del mundo. Para empezar, el saber que de algún modo tienes la capacidad de escribir una obra. Mario traía los materiales y luego me decía: “escribe lo que se te venga a la cabeza”, entonces yo hacía ensayitos. Decía: “hoy se me vino a la cabeza esto que podría decir Lupe”, y él decidía: “esto se queda, esto no” y lo acomodaba. De pronto yo iba aportando ideas, pero él lo estructuraba todo. Claro que al final él aportó la mayoría de las ideas. Fue un trabajo en conjunto, pero él tiene toda la experiencia del mundo, ha escrito obras y ha dirigido. Yo, como una alumna, pensaba: “quiero caminar a tu paso para no quedarte mal, pero sobre todo porque es un superreto”.

fotos-muertita-en-secuencia-4-Él me dijo: “me están pidiendo una obra, ¿le quieres entrar?”. Yo le dije: “claro que sí”. “Ayúdame a escribirla”, me pidió. Yo pensé: “¡ah!, qué chido, quiere que le ayude en la dramaturgia”… y nos pusimos a escribir. Pero ya cuando vimos que eran tantos personajes, le dije: “oiga, profe, ¿no es mucha gente para el espacio que está previsto?”, y me contestó: “no, si solo lo va a hacer una sola persona”. Yo le dije: “a ver, ¿cómo?”. “Pues tú lo vas a hacer…, por eso te estoy llamando para que lo escribamos entre los dos”. Yo pensé: “gracias por la confianza”, pero te juro que sentí que el mundo se me venía encima. Tuve que aventarme los regaños y sombrerazos; él me decía: “este personaje se escucha igual a aquél. Cámbiale la voz. ¿Cómo caminaría ella?…”. Se crean todos los personajes para después juntarlos. Y una de las cosas más complicadas es que una mujer haga personajes de hombre y que se lo crean. Esto implica toda una técnica que es el bululú. Creo que ha sido un reto muy grande y quizás el que profesionalmente me ha hecho crecer más.

 

ENTREVISTA CON MARIO LAGE

¿Por qué las muertas de Juárez?

¿Por qué las muertas de Juárez?… Porque no tienen voz. Porque ya las mataron. Porque nadie las pela. Eso me da mucho coraje, el que nadie pele algo tan grande, tan importante, tan trágico, y que la gente se haga pendeja al respecto, empezando por las autoridades, todo el mundo. Entonces es una ira muy personal al respecto. No porque alguna amiga o pariente mía haya desaparecido en Juárez. No, afortunadamente. Pero no tiene que pasarme a mí para que me duela… Por eso las muertas de Juárez.

¿Por qué bululú?

fotos-muertita-en-secuencia-27-Porque finalmente encontré una actriz que podía hacerlo. Porque es un estilo que a mí me gusta muchísimo, que me parece muy rico, muy posible. Yo ya había trabajado algunas pequeñas cosas de bululú con Dulce, entonces vi que ella lo podía hacer, que ella era capaz de sacarlo y además sabía que este iba a ser un numerito muy difícil; muy difícil de mover, muy difícil de vender, de presentar, etc. Entonces si iba a tener un montón de actrices, iba a tronar el numerito. Con una sola como sé que es Dulce; que sé que es luchona, que le va a entrar, que va a seguir, que no se va a echar para atrás…, esa era la mejor solución, que hiciera ella sola todos los personajes porque además ella puede.

¿Por qué es importante abordar desde el teatro, desde las artes en general, las problemáticas sociales?

Porque para eso son las artes. Esa es la razón de existir de las artes: abordar las problemáticas sociales. Los temas primordiales de las artes son, precisamente, las conductas humanas, y las conductas humanas provocan problemáticas sociales; entonces, la razón de ser del arte es, precisamente, atacar las problemáticas sociales y comentarlas. El arte no debe ser complaciente, no es para caerle bien a nadie, no es para hacerse menso y decir: “qué bonito es el mundo”, no lo es. Entonces dejemos de hacernos pendejos cuando menos los artistas. En lugar de estar haciendo babosadas complacientes tenemos que hacer esto. El arte que no es político para mí no sirve. El arte es político de entrada, es una actividad política. El arte es una actividad neurótica. ¿Por qué es una actividad neurótica? Porque el artista no está de acuerdo con la realidad y quiere cambiarla. Aquel que dice que está bien la realidad y que no tiene nada qué decir al respecto, entonces no es artista, está haciéndose pendejo.

¿Por qué es importante que la gente vaya al teatro, vea y participe del teatro social y político?

Es importante que la gente vaya al teatro, a cualquier tipo de teatro y que participe de cualquier manifestación artística porque el arte hace mejor a la gente. La utilidad verdadera del arte es que hace mejor a su auditorio.

¿Podrías decir que hace a las personas más felices, más vivas…?

fotos-muertita-en-secuencia-12-Las hace mejores, mejores personas. Alguien que es ignorante, que no lee, que oye música mierdera no artística, etc., no puede ser una buena persona, no lo va a ser. Alguien que ve arte, que está expuesta al arte, tiene muchísimas más posibilidades de ser una buena persona, de ser un mejor ser humano. No quiere decir que todo aquel que esté expuesto al arte sea bueno, sea una buena persona. No, hay muchos hijos de puta que disfrutan el arte también, pero si no lo disfrutas, si no lo entiendes, no tienes chance de ser una buena persona. Punto.

La situación es que en este tiempo parecería un poco anacrónico, hasta ridículo, el ser una buena persona, está como pasado de moda. Entonces, ¿qué ventajas le otorga al ser humano el ser una buena persona?

Simplemente va a ser más feliz, va a ser mejor persona. Ser un hijo de puta probablemente te dé ventajas materiales, pero si eres una mala persona, pues… ¿para qué eres?, ¿qué caso tiene que seas? No tiene sentido que seas si eres una mala persona. Bueno, si alguien se pregunta alguna vez para qué estamos en este mundo, pues para ser lo mejor que podemos, no para ser ricos, no para pasar sobre los otros, no para nada de eso, sino para ser lo mejor que podamos ser cada quien.

La muertita es una obra supercatártica, ¿cómo es la catarsis que vive el director?

fotos-muertita-en-secuencia-21-a-No, yo ya no vivo catarsis, yo la viví durante el proceso de creación; de hecho el artista no sufre una catarsis cuando exhibe su obra, la catarsis la sufre cuando la crea, y la exhibe para que los otros la tengan. De hecho, el arte es una actividad generosa, no se hace para uno mismo, se hace para los demás. La actuación, el teatro, es totalmente transitivo. Yo no hago teatro para mí mismo. No es una actividad masturbatoria que haces para ti mismo, no, lo haces para los demás, lo haces para los espectadores. Y los que tienen que tener la catarsis son los espectadores, no el artista. La catarsis del artista es provocar la de los otros. Puede tenerla de repente durante el proceso de creación, pero en las funciones yo ya no la tengo. Yo estoy muy preocupado de qué está pasando, de cómo está saliendo, de que se me va a pasar la luz, de que la actriz ya se equivocó…, el público no se da cuenta pero, evidentemente, unos sí. Entonces yo ya no tengo chance de tener catarsis en la función, yo ya la tuve durante la creación.

Me parece que es una obra que tiene que remitirlos, sobre todo a ustedes que hicieron la investigación, a las cifras, a la situación que hoy vive el país. Cuando se creó La muertita, surgió la idea y se hizo la investigación, Ciudad Juárez era un lugar lejano, un lugar al norte del país que no tenía demasiada relación con nosotros los del Centro. Hoy en día, esta situación la vivimos en el Estado de México, en el Distrito Federal, en todos lados, y pende sobre nosotros. Nuestros muertos ya están aquí…

Así es. Ahora, La muertita se ubica en Ciudad Juárez porque es el ícono de esta situación. Claro que se da lo mismo en el Estado de México, aquí, en Querétaro, en Hidalgo y en muchas otras partes, pero el ícono primordial es Juárez. El teatro trabaja primordialmente con íconos, con símbolos. Luego, el sentir de una sociedad está reflejado por estos íconos, en el teatro. El teatro no toma toda la realidad, toma un solo segmento de esta realidad y lo vuelve ícono, lo vuelve un arquetipo. La situación en Juárez es el arquetipo de este tipo de eventos, del secuestro femenino, del feminicidio, de todo esto. El arquetipo de esto es lo que pasa en Juárez. Los arquetipos son universales, son el símbolo de algo que sucede de manera mucho más generalizada. Pero si hablas de una situación generalizada, esta afirmación se diluye; es como decir que algo es especial. Pues es un lugar común y es una bobería que no dice nada porque es demasiado generalizado. Lo que lo vuelve artístico, lo que lo vuelve entendible, es la particularización del caso. Por eso es una sola mujer a la que le pasa todo lo que les pasa a las mujeres de Juárez o, bueno, todo lo que encontramos y que además decidimos que era escénico.

Ahora te plantearé dos preguntas enlazadas, la primera: ¿las muertas de Juárez, las muertas asesinadas, son víctimas? Y la segunda: en ese caso, ¿quiénes son los victimarios?

fotos-muertita-en-secuencia-22-Sí, sí son víctimas. Eso de que ellas se lo buscaron son mamadas de las autoridades para escurrir el bulto como escurren todo. Y los victimarios son muchas posibilidades. No hay un victimario, no hay un asesino serial que se las esté echando a todas, eso es una estupidez. Nada en el universo es unívoco, y menos una situación tan compleja como esta de los feminicidios. No hay un victimario. No hay un tipo de victimarios. Hay una serie impresionante de victimarios y en este caso, como decía Christopher Marlowe: “todos son culpables”.

Ahora, hay periodistas e intelectuales en general que, dada la impunidad generalizada, hablan de mucho poder. Es decir, de que para que exista esta impunidad, los victimarios deben tener mucho poder para comprar todo. Para comprar, por ejemplo, silencios o lugares como el escenario de La muertita, etc., etc. ¿Cuál es tu punto de vista sobre esta teoría?

fotos-muertita-en-secuencia-26-Yo creo, una vez más, que es multívoco el asunto, o sea, lo mismo hay estos tipos poderosos que hay los pendejetes machines que lo hacen por coraje, porque las mujeres consiguen trabajo y ellos no, y que se escudan en esta actitud pasiva de la autoridad, que puede estar en mucho generada por esta corrupción directa de algunos a los que les pagan para que se queden callados y de la que muchos se aprovechan. Además, en este país las autoridades, desde hace muchísimo tiempo, no sirven para nada. Hace muchísimo que eluden sus responsabilidades y se hacen pendejos…, desde hace décadas. No es nuevo, simplemente la situación ha escalado y cada vez es peor. Cada vez es más escandalosa la inactividad y la inutilidad de las autoridades, de los funcionarios que no funcionan, ¿por qué? Porque no son funcionarios, son políticos; son dos cosas totalmente distintas. Un funcionario es aquel que sabe ejercer un puesto. Un político es aquel que sabe conseguirlo. Por desgracia aquí todos los puestos están ocupados por políticos, no por funcionarios. Entonces, hay esa corrupción, posiblemente económica, propiciada por los poderosos, como dicen algunos investigadores y periodistas; y hay simplemente la desidia, la güevonada y la descomposición total del sistema que permite todo esto, ¿por qué?, pues porque ¿por qué chingados se van a mover?, ¿a ellos qué les importa?, ¿a ellos…? Entonces es la corrupción total del sistema; es por desidia muchas veces.

Dada la temática y la técnica, el bululú, ¿qué dificultades técnicas encuentra el director de La muertita para hacer el montaje y todo lo demás?

fotos-muertita-en-secuencia-24-Más que dificultades técnicas… Técnicamente sabía exactamente qué es lo que se iba a hacer. Sabía cómo iba a hacerlo. Sucedió, precisamente, porque con Dulce hubo esta posibilidad de dedicarle tiempo. Lo hicimos en forma de taller; de hecho por eso se llama Taller de Teatro La Banda. No es un grupo de teatro, es un taller. La manera en que prefiero trabajar es, precisamente, en esta forma de taller. Se toma un tema, se explora, se crea, se escribe, se repite, se ensaya, se improvisa sobre el tema y se va fijando…, esa es la manera en que yo prefiero trabajar. No siempre se puede y no siempre es necesario. O sea, si voy a tomar teatro clásico, el teatro ya está hecho, el texto ya está hecho, ya está dado, hay una forma en que se tiene que hacer, según yo, según el estilo que tiene. Nada más es juntar una serie de gente que esté dispuesta a dedicarle cierto tiempo al numerito, se monta; les digo: “tú tienes que hacer esto, esto se hace de esta manera…”. Ahí estamos tallereando pero más en línea, como en fabricación en línea. Esto no, esto es la creación colectiva, la creación desde cero. Entonces, lo que se necesita primordialmente para hacer esto es disposición y tiempo, que no siempre hay.

¿La muertita, como obra cabal, a quién quiere hablarle específicamente?

Específicamente, les habla a las autoridades que no quieren oír. Específicamente, le habla a todo aquel que ha sufrido algo similar. No está solo, también le pasó a Lupe. Nosotros lo sabemos. Específicamente, queremos presentarla, básicamente, a la gente medianamente pensante de este país. Ya sabemos que no existe eso del teatro para todos, no hay. El arte no es para todos, cada obra artística está dirigida a un público específico. Este público específico son: la gente de las ONGs, la gente que esté medianamente interesada en el tema, la gente que sigue de alguna manera las actividades culturales, que tienen cierto nivel. Hay otro tipo de teatro que también hacemos en el taller, que es un teatro totalmente popular, totalmente callejero. Ese es para la gente de los mercados, de las calles… Esta obra evidentemente no es para esa gente, no porque no puedan entenderlo, sino porque las condiciones en las que ponemos el otro teatro no son estas mismas. Entonces cada puesta tiene que tener su público específico. Este público específico es gente con dos neuronas funcionales cuando menos.

*Fotografías por cortesía del Taller de Teatro La Banda.

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