Las candelillas discretas

que mueven todo mi ser

gobiernan mis emociones

y ciegan mi inteligencia.

 

Es difícil ocultar

que te llevo aquí muy dentro

actos torpes me traicionan,

vivo y muero en tus destellos.

 

Mi alma se regocija

al mirar esos luceros

que brillan en este rostro

que ilumina mi sendero.

 

Desearía no lo percibas

mas, mi locura traiciona

a los límites que exijo

no mostrar mis emociones.

 

Ya total dejo que vuelen

y se posen en tus ramas

las candelillas coquetas

que nacieron en mi alma.

 

Si por dejarlas volar

ellas tienen que sufrir

regresarán a mi alma

para ahí siempre existir.

 

IMAGEN AL EXTERIOR

La noche estrellada >> Óleo, 1889 >> Vincent Van Gogh


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