LA POESÍA JAPONESA, INFLUENCIA DEL HAIKU EN ESPAÑOL

¡Luciérnagas!

en el río

iluminan la penumbra.  

Chiyo-Ni, mujer budista

El haiku es el poema más resumido en el mundo de la literatura que se compone de tres líneas que juntas dan un total de 17 onji “sílabas” (1). Se trata de un poema que se divide en tres versos sin rima donde el primer verso contiene 5 golpes fonéticos, el segundo 7 y el tercero 5.

El haiku como la justa medida, es un poema abierto, fotografía que captura el instante, preludio del grito que no se escucha, se mueve a la orilla del arroyo, donde el haijin “creador de haikus” se acerca al silencio y a la contemplación del mundo. El arte de escribir haiku más que una expresión estética, es una forma de retratar la realidad aunque ésta no sea del todo ideal. De ahí que el haiku retrata la belleza no como la concebimos en occidente, sino como el medio en el que se mueve la realidad; la lluvia ácida, una persona callada en la estación del metro, un borracho dormido fuera de la cantina, una rata en el parque, pero también el tulipán o los pensamientos en el jardín son escenas susceptibles de ser retratadas en el haiku. Este arte no puede ser enseñado, sólo puede ser aprendido por medio de la sensibilidad.

El haiku es una forma y género poético surgidos en Japón. En un momento de la historia se usó de forma poco poética, más bien picaresca en la que algún miembro de la corte hablaba en tono chusco de un acontecimiento. Pero Bashô, uno de los grandes maestros le dió un vuelco y comenzó a utilizarlo con un sentimiento intenso y una profunda reflexión, más apegada al sentido poético que gracioso, y aún así, cotidiano.

El haiku en español implica una labor interesante. Nuestra perspectiva de poesía suele ser de largo aliento, un laberinto interminable que puede verse reflejado en mil versos, historias bellamente adornadas. Pero al trastocar una forma poética tan diminuta se vislumbran algunas barreras, pues resulta que una lengua tan aislada cultural y geográficamente como el japonés es una muralla que podría parecer imposible de pasar, pero también es cierto que en una lengua tan flexible como el español es seguro mantener el esquema métrico 5-7-5. La contemplación es otra cosa, hay que desacostumbrarnos al largo aliento para quedarnos con el suspiro y la reflexión, con el silencio.

El haiku, su ritmo y contenido
 
«Haiku es satori».
 
Octavio Paz
 

La historia del haiku tiene que ver con su ritmo y cadencia, con el instante mismo. Esta forma literaria diminuta es el aliento que retrata el instante, como paraje añejo y centella a la vez. El haiku tiene ciertas reglas, pero éstas no son obligatorias. El haijin puede proponer con base en la poesía nipona y la forma del haiku (5-7-5) nuevos poemas contemplativos. Ahora el haiku tiene que ver con una visión que se renueva, la de un arte donde se funde la poesía y la contemplación en un mismo espacio.

La historia se remonta al siglo XVI. Está vinculado al tanka, un poema en 5-7-5 / 7-7 y a la canción encadenada llamada haikai o renga. La rígida combinación 5-7-5 se formaliza hasta el siglo XVII cuando el maestro Bashô lo consolida como forma poética aunque es hasta el siglo XIX cuando esta estructura es retomada por Shiki, la lleva a la gente del pueblo, produce un efecto poético en la cotidianidad y se torna una de las más fuertes formas de erudición poética en el imperio donde nace el sol.

Después de Bashô, considerado el gran maestro y creador de haikus, hay una lista interminable de haijines: Shiki, Buson y Onitsura, discípulos de Basho por tradición. Siguiendo con esta misma tradición, nosotros también seríamos discípulos del gran maestro. En el siglo XVIII encontramos otra pluma muy representativas como Onitsura, kobayashi Issa, quien refleja una visión más moderna, clara y sensible del haiku y marcó una nueva tendencia que pudo abrir nuevas formas para otros escritores. Actualmente, la tendencia, Shinkeikoo toca la pluma de los nuevos talentos japoneses y también ofreció un medio de expresión poética que trastocó el haiku, no sólo porque permitió cambiar la métrica sino la temática del haiku. A Europa y América del norte y Latinoamérica llegó la escuela del haiku clásica con la medida justa 5-7-5, por eso es que contamos las sílabas y las formas que no están en 5-7-5 no las consideramos haiku.

El haiku, apenas un soplo susceptible y constante se fue abriendo paso hacia los otros continentes con su forma y reglas de formación. Si bien, en la poesía no hay normas —nadie te puede decir cómo definir en letras lo que te orilla a escribir un poema— uno puede escoger de entre dichos lineamientos y proponer normas, trastocar la lírica actual donde se forman más que simples estructuras, se forjan contenidos, se deducen lineas consonantes y enramadas. Pero algo que trastoca el haiku de todas las latitudes es el reflejo del instante, la conexión con la naturaleza. Por eso, para escribir haikus es conveniente echar por la borda la tara clásica de la poesía y dejarnos empapar por este sonido quedo y persuasivo, dejarnos sorprender por la caminata de una hormiga en la ventana, el primer frío, la primera lluvia, el primer sonido que sale de la boca y comenzar la escritura.

El haiku tradicional ha sufrido profundas transformaciones, desde su adopción por los poetas hispanos hasta la conformación de una nueva perspectiva de haiku. En gran parte del mundo occidentalizado la poesía no es canónica respecto a la métrica, a la cadencia ni al ritmo. Actualmente el verso es libre, en el haiku que nace en lenguas que no son el japonés importa la forma, pero en ocasiones se sobreestima el contenido. Un haiku es lo que dice y lo que contiene —rigurosamente hablando. Es el instante que duran 17 sílabas, el contacto con lo pasajero que viaja al lado, es la sencillez del verso y el compromiso con la realidad. Sin embargo, para algunos haijines ya no es necesario el marco 5-7-5.

La poesía escrita bajo el nombre de haiku sí debe ajustarse al minimalismo, a la ausencia de ego, a la presencia de kigo y kire —básicas en el haiku clásico estacional—. Incluso se basa en los tres versos, pero sobre todo incluye 悟り satori (iluminación), 幽玄 yugen (misterio). Que en cada frase, el lector empiece a ver la luz, a descubrir algo nuevo, que el poema deje al lector con algo que no tenía y a la vez, que no lo ofrezca, pues un haiku en esencia, nunca está terminado. Algo le falta al haiku. Tiene la esencia del 禅 zen y la pureza de la contemplación budista, la belleza que no es como la concebimos en occidente sino esa propiedad de las cosas per se. Escribir un haiku 5-7-5 sigue siendo una forma excepcional de retratar el momento, no sólo por la forma, sino también por esa pauta que restringe ese movimiento del que goza la palabra, más que eso, el haiku es una voz, una peculiar voz que envuelve ese relámpago que retrata.
 

El 季語 /kigo/ y dónde escribirlos

Pasa una nube,

el niño va corriendo

bajo su sombra.

Ángel Lipizano

La expresión mínima llamada haiku se diferencia por la su esencia que lo forma, el kigo. Aunque este no es obligatorio, es muy común su uso. Dentro del haiku, la conexión naturalista está representada gracias a una palabra que hace referencia a la estación y ésta se denomina 季語 /kigo/. Puede ser una palabra o una frase que hace referencia a la estación del año. Existen cinco tipos de kigos: de primavera, de verano, de otoño, de invierno y de año nuevo.

La historia del kigo se remonta aproximadamente al siglo VIII cuando aparece la primera antología de haiku “Man’yoshu’” o la colección de las diez mil hojas que tenía varias secciones dedicadas a las estaciones. Dos siglos después en 古今集 /Kokibshu/, la primera antología japonesa imperial retoma el sentido estacional. En el siglo XIII, cuando el renku, un poema tradicional de dos o más estrofas, se empieza a difundir, también se fijaron las reglas de escritura de la canción encadenada haikai-no-renga o simplemente renga que en su mayoría estaba constituida por estrofas en las que no había una referencia estacional, pero en ésta se reafirmó en el “hokku” que es la primera estrofa de la renga. De esta palabra se derivó el nombre de “haiku”.

En la poesía japonesa, las estaciones están bien delimitadas, no sólo en cada una de los cuatro periodos en que fraccionamos el año sino en tres momentos más: inicio, cúspide y fin. Por ejemplo, inicio primaveral, cúspide primaveral y fin primaveral.

El kigo o palabra de la estación representa una mezcla poética entre la mirada y la contemplación, entre la naturaleza y el humano. Es parte de su propio ambiente. Pero la poesía japonesa no es la única que se apega al bosque. Como diría Miguel Ángel Bustos, “una poesía que sea tan natural como el aire”. De hecho los eremitas de la primitiva iglesia irlandesa que vivían en íntima relación con su entorno establecieron la tradición de una poesía con la naturaleza cerca del siglo IV y esto lo reflejan en su poesía. Wan Wei, filósofo y pintor describió también la serenidad de las maravillas de la naturaleza. La poesía está en su pintura y la pintura en su poesía. El equilibrio se funde en la presencia poética y la imagen que comúnmente es un tributo a los paisajes cotidianos dominan su pluma y sus pinceles. En fin, son varios ejemplos en la literatura mundial los que vemos donde se estampan las imágenes de la naturaleza.

El haiku es un género o una forma más de aguzar los sentidos entre las veredas del parque que recorren los niños y de oír aún entre las grandes urbes el murmullo espectacular de la lluvia y el movimiento cósmico del viento en la jardinera. Ahora, este crío de poema combina las imágenes naturales en nuevos continentes. Un elemento crucial en el haiku es el kigo, y éste, por lo menos en el haiku clásico está presente todavía. El periodo Edo, de 1600 a 1868 fue una época en la que el haiku se escribía normalmente con kigo, los haikus modernos han adaptado otros, actualmente los poetas que escriben haiku han adaptado muchos haikus que contienen la referencia estacional y que no la contienen.

No en todas las partes del mundo suceden las estaciones de la misma manera, ni siquiera es factible pensar que todos los kigos japoneses se pueden adoptar de una forma fácil, algunos haijines usan una libreta que es una especie de glosario con los kigos que hacen referencia a las cuatro estaciones y el año nuevo. En las libretas de haiku también se suele poner una sección especial para palabras sueltas donde normalmente se acomodan los poemas que no son propiamente haikus pero tienen la métrica correcta. A estos otros les llamas senryus y su característica es que no tienen kigo. Al cuaderno con los kigos y haikus se les llama 歳時記 /saijiki/. Cada poema nuevo se acomoda por orden estacional según el kigo.

El saijiki contiene en cada una de sus secciones los kigos de la estación correspondiente. En cada palabra o frase nueva, una serie de sinónimos que se pueden utilizar en lugar de ésta además de una breve explicación del kigo como representante de la estación. Posteriormente una serie de haikus en la que se ejemplifica cómo se puede usar el kigo dentro de algunos haikus.

En el saijiki, cada una de las estaciones se dividen en algunas categorías:

駅                        Las estaciones

空                        El cielo

地球                    La tierra

人類                    La humanidad

式典                    Las ceremonias

動物                    Los animales

プラント            Las plantas

Cada uno de los kigos se proponen en una de las categorías anteriores, no hay orden fonético. Si el kigo tiene referencia a la ceremonia u otras observancias culturales, entonces se inscribe dentro de dicha categoría y esta subdivisión en el saijiki se aplica a cada una de las estaciones.

El kigo no representa una regla más en un poema sino una herramienta para organizarlos. Algunas de los kigos japoneses e internacionales son los siguientes. Desde luego que los kigos de festividades no están presentes aquí porque serían irrelevantes, pues las ceremonias difieren en cada país.

Algunos kigos de 春 primavera:

桜                             Árbol de la cereza

春のそよ風             Brisa de primavera

春の海                     Mar en primavera

去った春                 La primavera que se fue

春分                         Equinoccio de primavera

お湯                         Agua caliente

春の雨                     Lluvia de primavera

春の霧                     Niebla primaveral

カエル                     Ranas

ラーク                     Alondras

ツバメ                     Golondrinas

若いクリケット     Grillo joven

 

Algunos kigos de 夏 verano:

始まる夏            Verano que empieza

夏の終わり        Fin de verano

汗                        Sudor

ホット                Calor

暑い日                Día caluroso

樹液                    Savia

オレンジ            Naranjas

睡蓮                    Lirios acuáticos

梅雨                    Estación lluviosa

カッコウ            Cucú

蝉                        Cigarra

ひまわり            Girasoles

真夏                    Tiempo veranil más caluroso (La canícula)

私                        La tarde

虹                        El arco iris

滝                        Las cascadas

夏草原                Prado veraniego

寿司                    El sushi

昼寝                    La siesta

裸                        La desnudez

蚊                        Los mosquitos

ヘビ                    Las serpientes

ハスの花            Flor de loto

ユリ                    Azucenas

 

Algunos kigos de 秋 otoño

ブドウのつぼみ     El brote de las uvas

新しい秋                 Un nuevo otoño

秋の終わり             Ha terminado el otoño

台風                         Tifón

雷                             Trueno

銀河                         Vía Láctea

月                             La luna

乾燥した葉             Las hojas secas

古いこおろぎ         Grillos viejos

かかし                     Espantapájaros

桃                             Melocotón

リンゴ                     La manzana

米の収穫                 Cosecha de arroz

小さい火災             Hogueras pequeñas

 

Algunos kigos de 冬 invierno

落ち葉              Hojas caídas

寒さ                  El frío

雪                      La nieve

冬の終わり      Fin de invierno

雪のボール      Bola de nieve

スープ              La sopa

プラムの花      Flor de ciruela

En el saijiki moderno se pone la fecha de año nuevo desde que en Japón adoptaron el calendario Gregoriano. Utilizan de forma muy común los siguientes kigos y algunos otros que hacen referencia a lo nuevo o a lo primero, primer acontecimiento, primera brisa, etc.

最初の日            Primer día

最初の笑い        Primeras risas

書く                    Caligrafía

最初のスズメ    Primer gorrión

最初の微風        Primera brisa

 

NOTAS

(1) El kanji 音 /on/ significa ‘sonido’ y este se relaciona con el término onji que se utiliza en poesía para el conteo de golpes fonéticos.

IMAGEN AL EXTERIOR

La gran ola de Kanagawa >> Katsushika Hokusai., Japón, 1760-1849.

Guillermo Hernández Santana en el ámbito académico es lingüista por la ENAH y maestro en Estudios Mesoamericanos por la UNAM. Realiza trabajo etnográfico y lingüístico en la comunidad comcaac (seri), en la costa del Desierto Sonorense. Particularmente estudia cómo es el tiempo y las representaciones sociales entre los comcaac. En 2016 fue galardonado con el premio de lingüística Wigberto Jiménez Moreno a la mejor tesis de maestría. En el ámbito literario, ha cultivado diversas formas poéticas, tal como el Hai ku y el verso libre, asimismo escribe ensayo habitualmente. En 2007 ganó el Segundo lugar en el concurso de poesía organizado por la librería El Laberinto. Funge como editor de la revista Piedra, papel & tijeras. Sus obras, tanto académica como de creación literaria, se encuentran publicadas en diversos medios impresos y electrónicos. Colabora en Sombra del Aire desde abril de 2017.


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